Regala vino pensando en quien lo recibe

Buscas una botella para llevar a una cena. Saber que en esa casa hay vino no te dice qué les apetece recibir.

Pregunta por una preferencia concreta

Un vino que haya gustado hace poco o una foto de la etiqueta ayuda más que suponer que alguien prefiere tinto. Comprueba también que quiera recibir vino. Tu favorito es una propuesta, no un acierto garantizado.

Da una indicación útil en la tienda

Explica presupuesto, gustos conocidos y ocasión. Si debe poder abrirse pronto, dilo. Para alguien con una colección concreta, una referencia deseada es más útil que adivinar una añada. No existe un estilo que guste a todo el mundo.

Añade una tarjeta comprensible

Ejemplo: eliges un vino de una bodega que la persona ha mencionado. En la tarjeta pones bodega, vino, añada confirmada y motivo de la elección. Cualquier consejo sobre cuándo abrirlo debe proceder de información sobre ese vino, no de una suposición por su precio.

Actualiza tu inventario cuando lo entregues

Si sale de tu colección, sigue contando hasta que lo regales. Después cambia la cantidad y añade una nota normal con fecha y motivo. No registres una apertura para una botella que entregas cerrada. La guía de vinos recibidos como regalo muestra qué datos agradecerá la otra persona.

Preguntas frecuentes

¿El espumoso es siempre un regalo seguro?

No. Elige según los deseos de la persona. Ni las burbujas, ni el tinto, ni un precio alto encajan con todo el mundo.

¿Cuánto debería gastar?

Elige un presupuesto con el que te sientas cómodo y comunícalo en la tienda. No hay un precio mínimo obligatorio para un buen regalo.

¿Qué hago si no conozco sus gustos?

Pregunta a la persona o a alguien que conozca sus preferencias. Otro regalo puede ser más adecuado que un vino elegido al azar.