Recuerda un vino que te gustó aunque no lo tengas en casa

Una semana después de una cena recuerdas una etiqueta clara y el país. Con eso suele ser difícil encontrar exactamente el mismo vino.

Guarda el nombre mientras tienes la botella delante

Fotografía ambas etiquetas si aportan información distinta. Con un vino por copas, pide ver la botella o que te indiquen la referencia completa. La carta puede abreviar el nombre u omitir la añada. Lo que no puedas confirmar queda como desconocido.

Apunta lo que te hizo disfrutarlo

Anota lugar, fecha, plato y un detalle concreto: frescura, aroma o estilo que encajó con tus gustos. Si guardas un precio, indica si era por copa, por botella en restaurante o en tienda. No son importes directamente comparables.

Convierte el recuerdo en una decisión

Ejemplo: bodega y vino; añada 2023; probado en restaurante el 17 de octubre; fresco y ligero con el plato; probar una botella al precio encontrado en tienda. Otra añada puede interesarte, pero no promete repetir exactamente la misma experiencia.

Deja los deseos fuera del stock

Usa una nota o lista separada para vinos que no posees. El método no depende de una función de deseos en Cellar. Antes de comprar, revisa lo que tienes; añade al inventario solo las botellas recibidas. Las notas de cata también sirven para recordar qué no quieres volver a comprar.

Preguntas frecuentes

¿Es suficiente una foto de la etiqueta?

Es un buen comienzo. Añade nombre, fecha, lugar y decisión de compra para encontrarla y aprovecharla después.

¿Conviene apuntar los vinos que no me gustan?

Sí, si te ayuda en la siguiente compra. Describe tu preferencia sin convertir una experiencia en un juicio sobre todas las botellas.

¿Un vino de restaurante cuenta en mi colección?

No. La experiencia de cata va en una lista aparte hasta que recibas botellas para tus propias existencias.