En la tienda reconoces una etiqueta. ¿Terminaste ese vino o todavía te quedan cuatro botellas en casa?

Comprueba que sea el mismo vino
Compara bodega, nombre completo, añada y formato. Una etiqueta parecida no basta. Mira también las notas antiguas: quizá lo recuerdas porque ya bebiste la última botella, no porque aún te quede.
Separa existencias y pedidos
Revisa todas las ubicaciones, incluida la vinoteca y las cajas. Descuenta las botellas reservadas al calcular lo disponible. Los pedidos sin recibir van en una lista aparte. El inventario físico de Cellar no sustituye un seguimiento de pedidos.
Calcula la cantidad antes de valorar la oferta
Ejemplo: quieres disponer de seis botellas para unas comidas previstas. Tienes cuatro, pero dos son para regalar. Hay otras dos pedidas. El cálculo es 6 − 2 disponibles − 2 esperadas = 2 por comprar, si la entrega llega a tiempo. Es un ejemplo de planificación, no una recomendación de consumo.
Lee la última nota de cata: ¿lo volverías a comprar al precio actual? Una nota de otra añada sirve como referencia, no como valoración de la botella que te ofrecen.
Guarda la información si aún no puedes decidir
Fotografía etiqueta y precio y apunta tienda y fecha. Usa una lista de posibles compras. Al confirmar el pedido, pásalo a la lista de entregas pendientes. Añade las botellas al inventario después de comprobar la entrega.