Tienes vino de sobra, pero acabas cogiendo siempre el mismo. Una lista corta de candidatos hace más fácil decidir.
Define para qué quieres la botella
¿Es una comida de diario, un regalo o una cata? Fija un presupuesto si te ayuda, o decide volver a un vino conocido. No tienes que abrir nada solo para reducir existencias.
Escoge como máximo tres opciones reales
Comprueba que estén en casa y no reservadas para otra cosa. Un pedido pendiente no es una opción para esta noche. Busca por bodega, tipo o una nota anterior. Cellar muestra los datos y ubicaciones que hayas guardado.
Compara el motivo para elegir cada una
Ejemplo: tienes tres botellas de A y te gustó la última. B es la última y está reservada para un cumpleaños. El periodo de C aún no está comprobado. A es una opción sencilla para una comida normal; B se queda y C requiere más información. Es un método de elección, no una garantía sobre el sabor.
Guarda una conclusión útil después
Anota por qué la elegiste, si encajó y qué harás con las restantes. Revisa la cantidad resultante. Los periodos de consumo son estimaciones que puedes editar. El historial de aperturas debe corresponder solo a las botellas realmente abiertas.