Hay cajas etiquetadas y botellas que nadie reconoce. Un inventario sencillo permite empezar sin precipitar decisiones.
Pon nombre a cada ubicación
Fotografía estantes y cajas y trabaja zona por zona. Asigna una referencia a las etiquetas ilegibles. No completes la añada por intuición.
Conserva documentos e información
Reúne facturas y datos de quienes conocen la colección. Una botella bien presentada no demuestra el estado del contenido. WSET explica los límites del envejecimiento. Lo desconocido no tiene que abrirse primero.
Deja visibles las diferencias
Ejemplo: una lista antigua indica cinco botellas, pero cuentas seis en la caja. Registra seis botellas físicas y señala la diferencia. El inventario no decide la propiedad ni quién puede disponer de ellas.
Busca ayuda para la decisión concreta
Ante una venta o un posible valor especial, pide una valoración específica y revisa sus condiciones. Separa estimación y precio de compra documentado. Usa la guía de fotos y el seguimiento de traslados.