Etiquetas de vino: qué dato va en cada campo

La etiqueta reúne origen, nombre del vino y varias siglas. Lo primero es poder volver a encontrar la referencia exacta.

Identifica antes de explicarlo todo

Lee etiqueta y contraetiqueta juntas. Registra productor, vino exacto, añada confirmada y origen. Si desconoces la variedad, déjala así. No traduzcas el nombre propio del vino: debe poder compararse con la botella y la referencia del vendedor.

Conserva las menciones que distinguen vinos

En Rioja, Crianza, Reserva y Gran Reserva son menciones de envejecimiento con requisitos propios, descritos por el Consejo Regulador. Conserva la indicación impresa en el nombre cuando diferencia la referencia.

No traslades las reglas de una zona a una palabra parecida de otro país. Una ficha útil no necesita copiar un pliego de condiciones completo.

No deduzcas el sabor de una sola palabra

El Instituto Alemán del Vino explica que Spätlese no significa necesariamente dulce. Copia la mención de la etiqueta y guarda tu impresión de cata aparte.

AOP, DOC o DOCG pueden conservarse junto al origen impreso en una nota. Las siglas no son tu valoración personal de la botella.

Prueba el registro con una búsqueda concreta

Ejemplo: una bodega tiene un vino y un Reserva con etiquetas parecidas. El nombre completo permite encontrar el correcto. Conserva fotos legibles y sigue la guía de añada desconocida si no hay año confirmado. Corrige las sugerencias del escaneo antes de guardar.

Preguntas frecuentes

¿Tengo que copiar todas las palabras de la etiqueta?

No. Registra lo que ayuda a encontrar el vino y guarda el resto en una foto de etiqueta legible.

¿Debo traducir el nombre del vino?

Normalmente no. Conserva la grafía de la botella para comparar la ficha con la etiqueta real.

¿Reserva equivale a mi valoración de calidad?

Úsalo como la mención del vino concreto. La palabra sola no indica si te gustará esa botella.