Qué hacer con el vino que ya no te apetece beber

Una caja sobrevive a todas las limpiezas, aunque nadie en casa la elige. Pregúntate si aún tiene una función en tu colección.

Separa tus gustos de un estado incierto

¿No te gusta el estilo o sabes poco de la botella? Revisa tus notas y la etiqueta. Una preferencia es distinta de una sospecha de daño. Que pase más tiempo no resuelve automáticamente ninguna de las dos cosas.

Elige una acción concreta

Guárdalo para una ocasión definida, prueba una botella si te apetece o busca a alguien interesado. Cuenta con sinceridad lo que sabes del vino y su conservación. No presentes como impecable una botella sobre la que tienes sospechas. Para desecharla, sigue las indicaciones locales de separación de residuos.

Usa una pequeña lista de decisiones

Ejemplo: seis botellas de un estilo que ya no compras. Dos quedan para un plan concreto, tres se regalan a alguien interesado y una espera comprobación. Es un ejemplo de organización, no una invitación a consumir. Pon fecha de revisión a la que queda pendiente.

Actualiza solo cuando salgan de verdad

Las botellas siguen en el inventario hasta su salida. Un regalo o descarte no es una cata: cambia la cantidad y añade una nota normal con fecha y motivo. En Cellar no registres una apertura para un regalo sin abrir. Revisa la ubicación y usa lo aprendido en la siguiente compra.

Preguntas frecuentes

¿Tengo que abrir la botella para quitármela de encima?

No. Puedes hacer espacio sin beberla. Elige una solución adecuada a tu situación.

¿Puedo regalar un vino que no me gusta?

Sí, si encaja con los gustos de la otra persona y lo describes con honestidad. Explica los problemas o dudas que conozcas.

¿Cómo registro un regalo en Cellar?

Corrige la cantidad real y añade una nota normal con fecha y motivo. Una botella regalada sin abrir no debe figurar como una apertura.