Organiza una cata a ciegas en casa sin complicaciones

Tres botellas y unos amigos permiten una comparación manejable. Acordad primero qué os interesa explorar, sin convertir la cata en un examen.

Plantea una sola pregunta

Por ejemplo: ¿cuál de tres vinos de una misma franja de precio os gusta más? Mantén condiciones comparables y anota diferencias. Una noche muestra vuestras impresiones en ese contexto, no un ganador universal.

Numera botellas y copas

Relaciona cada número con bodega, vino y añada. Quien conoce la clave puede participar, sabiendo que no cata a ciegas. Prepara copas iguales, agua y un recipiente para restos. Se puede escupir la muestra o saltarse un vino.

Calcula muestras pequeñas

Ejemplo de cálculo: seis personas reciben 40 ml de cada vino. Eso utiliza 240 ml de cada botella de 750 ml. Es una cuenta para organizar el servicio, no una cantidad que alguien deba beber. Acordad qué hacer con el resto y no rellenéis automáticamente.

Escribid antes de descubrir las etiquetas

Número, tres impresiones y la pregunta lo compraría a este precio bastan. Comparad las notas antes de mostrar etiquetas y precios. Seis muestras de una botella son una sola apertura en Cellar. Con permiso, añade otros comentarios como texto. Los vinos que no posees van en una lista aparte, con notas breves.

Preguntas frecuentes

¿Cuántos vinos necesito?

Un conjunto pequeño, por ejemplo tres, facilita seguir copas y notas. Decide según tiempo, interés y participantes.

¿Hacen falta copas caras?

No. Las copas iguales ayudan a comparar en condiciones parecidas. No conviertas el equipo en un requisito para participar.

¿Todo el mundo debe adivinar uva y país?

Solo si apetece. Describir diferencias y elegir favoritos personales es suficiente.