Revisa los movimientos de tu colección durante el año

Llegan cajas y las estanterías se llenan, pero no tienes claro el motivo. Un balance anual aclara los movimientos sin adivinar hábitos semanales.

Usa el mismo periodo para todos los datos

Por ejemplo, doce meses completos. Si los registros son parciales, muestra las fechas reales y la información que falta. No extrapoles automáticamente diciembre a un año entero. Una celebración y una comida corriente pueden tener usos muy distintos.

Separa aperturas y otras salidas

Un regalo no es una apertura. Una botella abierta puede haberse compartido o vaciado parcialmente sin beberse. El historial de aperturas de Cellar no mide el consumo personal de alcohol. Conserva notas distintas para regalos, descartes y correcciones.

Comprueba una ecuación sencilla

Ejemplo: 50 botellas iniciales + 36 recibidas − 30 abiertas − 4 regaladas − 2 otras salidas = 50 finales. Mover botellas entre estanterías no altera el total. Si no cuadra, usa la revisión del inventario en lugar de inventar aperturas.

Utiliza el balance para decidir

Compara entradas con el espacio y los planes que quieres. Si hay formatos distintos, separa también el volumen. Dividir stock entre aperturas anuales es solo un indicador aproximado, no una predicción de conservación. Con cero aperturas, esa división no tiene sentido. Revisa antes de comprar más.

Preguntas frecuentes

¿Puedo deducir cuánto he bebido yo?

No solo del número de botellas abiertas. Pueden haberse compartido, servido a otras personas o quedado sin terminar.

¿Qué hago sin un año completo?

Muestra el periodo realmente registrado y sus lagunas. Empieza a llevar el registro en vez de reconstruir el pasado con suposiciones.

¿Stock dividido por aperturas indica cuánto dura el vino?

No. Compara existencias y movimientos sin valorar el estado ni la conservación de cada botella.