Vino que sobra: cierra, enfría y conserva la fecha de apertura

La cena termina, pero queda vino. Una fecha clara evita tener que adivinar cuándo se abrió.

Cierra y refrigera

WSET recomienda refrigeración y cierre tras abrir para ralentizar la evolución. Coloca la botella de pie. Volver a taparla no reinicia el tiempo.

Usa el accesorio adecuado

El espumoso necesita un tapón apto para presión. Una bomba de vacío corriente no conserva las burbujas. Sigue las instrucciones de sistemas específicos, sin atribuirles una duración universal.

Registra una sola apertura

Ejemplo: seis botellas cerradas pasan a ser cinco cerradas y una abierta. Terminar o desechar el resto después no resta otra botella entera. Marca como aproximada la cantidad que no hayas medido.

Decide con el historial real

Guarda fecha, conservación y observaciones. No bebas algo sobre lo que tengas dudas. Una orientación de calidad en días no garantiza seguridad. El seguimiento de aperturas evita bajas duplicadas.

Preguntas frecuentes

¿El tinto abierto también va a la nevera?

Sí. El frío puede ralentizar su evolución. Ajusta después la temperatura al servir.

¿La fecha empieza de nuevo al taparlo?

No. Conserva la fecha de la primera apertura.

¿El resto cuenta como una botella nueva?

No. Sepáralo del stock cerrado y evita una segunda resta.